El personaje de Zibouille no corresponde a la imagen habitual de los personajes de los juegos educativos. Es un antihéroe. La sutileza psicológica del personaje reside en el hecho de que tiene una personalidad infantil. Es extremadamente curioso, le atrae todo lo prohibido, tiene mucha imaginación, es caprichoso y muy impulsivo.
Otro personaje, Zephirin, aparece en la aventura. Está allí para enseñar al niño que uno no debe siempre fiarse de lo que ve. El hábito no hace al monje. En efecto, el payaso aquí es Zibouille. Zephirin desempeña más bien el papel de ángel de la guarda que viene a ayudar a Zibouille cuando está en un aprieto.